lunes, 11 de noviembre de 2013

LA ESCALA MAYOR



La famosísima escala mayor… Una escala es una sucesión de notas. Es decir, una tras otra. Hay quienes le llaman “escala diatónica”, pero a mi punto de vista eso únicamente quiere decir que es una escala formada por segundas y si tomamos sólo eso como consideración, pues realmente podríamos incluir casi todas las escalas, empezando por las diversas modalidades de la mismísima escala mayor y las modalidades de la menor armónica y la menor melódica… ¿What? -“Emm… sí, lo que él diga”. Bueno, hagamos este primer paso más sencillo y tomemos la definición de la palabra “escala” como una “sucesión de notas”. Ahora la otra pregunta: ¿Qué significa mayor? –Realmente, no significa mucho. Es solamente un nombre que se le puso debido a que la tercera nota de dicha escala guarda una relación interválica de tercera mayor respecto a la raíz. ¿Y el nombre para qué sirve? –Para diferenciarla de las demás. Igual nos encontraremos con otras escalas mayores, pero llevarán otra palabra después de la palabra mayor. Van a ser escalas mayor-“algo”. Por ejemplo: “mayor frigia” ó “mayor armónica”. La escala mayor (“mayor” a secas) se forma con la siguiente ESTRUCTURA:
TONO + TONO + SEMITONO + TONO + TONO + TONO + SEMITONO
 El último semitono debe ser exactamente la misma nota en la cual se comenzó, pero una octava más aguda. La FÓRMULA de la escala mayor es:
1  2  3  4  5  6  7
Para lo cual, al representación interválica es la siguiente:
1 representa la raíz.
2 representa la segunda mayor.
3 representa la tercera mayor.
4 representa la cuarta justa.
5 representa la quinta perfecta.
6 representa la sexta mayor.
7 representa la séptima mayor.


Ahora, tratando de llevar esto a la guitarra, nos encontramos con "formas". ¿Y que carajo son las formas? -Una forma, es digamos... como una "constelación" de los circulitos que representan las posiciones/digitaciones de los dedos. Una forma es el diagrama que representa cuales son las notas que corresponden a la escala en cuestión y DONDE van a ponerse los dedos. Obviamente, no vamos a poder pisar todas las 18 notas simultáneamente, sino una y luego otra (y no necesariamente la "otra" debe ser alguna que esté adyacente).
Bien. Ya sé lo que es la escala mayor y conozco también las formas... ahora... ¿Cómo debo de tocarla? ¿Arriba y abajo hasta que me aburra o se aburra mi público?
-No. Imagina la escala mayor como el alfabeto. A pesar de que el alfabeto está compuesto por las mismas letras... hay una infinidad de palabras que puedes formar con ellas. La música es igual. Con sólo esas 7 notitas... puedes hacer maravillas como ponerle los pelos de punta y arrancar profundos suspiros a tu audiencia... pero... debes entender que al igual que en el lenguaje hablado el "cómo" dices las palabras es lo que les da el énfasis, valor o la emoción a transmitir (por ejemplo la manera de pedir un favor o de dar una orden) en la música pasa igual. Una misma línea puede ser tocada de muchísimas maneras. La articulación y fraseo son vitales para un buen uso de la escala mayor.
Ponte a trabajar en las formas. Hasta que las sueñes (o las vomites). Eventualmente, se irán convirtiendo en tuyas (ya no serán extrañas) y ¡comenzarán a venir muchas ideas!

Mario Ortega








sábado, 27 de abril de 2013

La Plumilla (púa, uña, uñeta, o... ¡como le llames!)


Por lo general... hablar de plumillas y técnicas de plumilleo, es como hablar de política o de futbol: nunca nos ponemos de acuerdo. La plumilla es una parte muy personal del guitarrista (al igual que las cuerdas y marcas de guitarras, procesos y amplificadores, técnicas etc. etc.) ¿Quién te puede decir cuál es la plumilla adecuada para tí? ´- mmmm... déjame pensar... creo que nadie. Vas a tener que experimentar, ya que los pequeñas diferencias en sus propiedades son sumamente importantes. Veamos los parámetros de cuatro propiedades las cuales yo considero las más importantes para seleccionar la plumilla adecuada. La decisión debe ser completamente tuya. Mi intención con esta entrada de blog es que tengas una referencia o un panorama general de la relación entre la plumilla el guitarrista y la guitarra.

TAMAÑO: Por supuesto... el tamaño SÍ importa. Digamos que hay tres tamaños: pequeñas, estándar y grandes. Es importante tener en cuenta cómo sujetas la plumilla ya que es determinante en el sonido si vas a sujetar la plumilla con dos dedos o tres o más y la distancia que haya entre tus dedos y la punta de la plumilla. En lo personal las plumillas grandes las utilizo sólo para rasgueos en guitarras acústicas, pero he conocido guitarristas que tocan excelentes solos con plumillas grandes.

FORMA: Esto es precisamente, la figura o contorno de la plumilla. El punto más importante respecto a la forma es lo "picudo" o "puntiagudo" de la plumilla. Hay quienes afirman que mientras más picuda es más fácil que se atore. Bueno, para mí ese problema de que se atore se soluciona con un pequeño ángulo de giro de modo que la plumilla quede como si quisieras sacarle filo. Y considera que para tocar con una plumilla "sin punta" (más "redonda") deberás acercar más tu mano a las cuerdas que con una plumilla con punta.

DUREZA: En este punto hacemos hincapié en "cuánto" se dobla la plumilla al tocar la cuerda. Una plumilla muy delgada se dobla mucho, una de dureza media se dobla un poco y una plumilla dura no se dobla. ¿Y cuál es la importancia de eso? - Que una plumilla dura te permitirá tocar más rápido, ya que al no doblarse la plumilla no requerirás más tiempo para realizar otro ataque.

MATERIAL Y AGARRE: Este es un punto importante, ya que al igual que los puntos anteriores, es de suma relevancia al sonido y a la técnica el material. Vamos a dividir los materiales en dos grupos: Con agarre y sin agarre. Le llamamos agarre a los materiales que te hacen sentir que la plumilla se atora en la cuerda ¿La ventaja de estas? Tienes el absoluto control de los ataques. Sí, al principio tienes que aprender a controlar ese agarre, pero una vez logrado, ya todo dependerá de la precisión de tu técnica. ¿Y las que no tienen agarre? Pues tienen la ventaja de que se deslizan más fácilmente por las cuerdas, para lo cual si requieres un acento tendrás que aplicar un esfuerzo extra. 
Otro punto importante es que la textura del sonido cambia de un material a otro. Aún entre cuerdas de "plásticos" muy parecidos, tenemos ése cambio de textura en el sonido. 

Compartiendo mi experiencia, te muestro las plumillas que mas he usado (o uso aún) y las razones por las cuales lo hago.

TORTEX STANDARD de DUNLOP
Esta plumilla la utilicé durante los primero años de mi carrera como guitarrista. Tal vez unos 5 o 6 años (la verdad ya no lo recuerdo). Me gustaba el material porque no se me resbalaba, y el calibre me parecía un buen balance (ni muy blanda ni muy dura). En aquella época, una plumilla más gruesa me hacía romper las cuerdas y una plumilla más delgada se rompía con facilidad (mis movimientos no estaban muy controlados o gobernados aún).

STUBBY 3.0 de DUNLOP
Esta plumilla la utilicé al rededor de unos 10 años. Al principio fue difícil acostumbrarme a ese reducido tamaño y comencé con la de 2mm, pero no tardé mucho en darme cuenta que la 3.0 era para mí (sí, ¡una plumilla de 3mm de grueso!). Me gustaba que se deslizaba fácilmente a través de las cuerdas. El sonido era muy definido, grueso y oscuro pero definido y contundente en comparación con la tortex. Aún la uso cuando me entra la loquera por tocar Jazz ya que el sonido que produzco con ella es más cálido y oscuro que con mi plumilla "de batalla" actual.

JAZZ III de DUNLOP
Aún era yo entusiasta de la Stubby cuando un buen amigo (fan de John Petrucci) me regaló una plumilla Jazz II que compró durante un viaje (en aquella época eran realmente difíciles de conseguir). La Jazz II anduvo en mi cartera por un par de meses hasta una ocasión en la que llegué al ensayo sin plumillas. Entonces la Jazz II salió a salvar el día. Fue un cambio tan drástico que me enamoré de ella (y eso que era Jazz II). ¡Era como tocar con un neumático! Inmediatamente la adopté, pero en su versión III (más puntiaguda). Aún a la fecha, 10 años después de ése día me sigue fascinando su agarre. Una vez dominado el agarre, mi velocidad se incrementó por mucho. Con la plumilla Stubby tenía un tope entre las 760 - 800 notas por minuto. En tiempo de plena dedicación, con la Jazz III alcancé las 960 notas por minuto pero en la versión "ponchado y muy definido". Hasta el día de hoy (checa la fecha del blog), ha sido mi mejor y más versátil opción. Hay un modelo "grip" (como con antiderrapante) que al principio no me gustaba y ahora no toco nada cómodo si no es el modelo "grip".

NYLON STANDARD (0.38)
No es la del gráfico, pero igual la exhibo en otro calibre para que te des una idea. Esta plumilla la uso casi exclusivamente para grabar guitarras acústicas con cuerda metálica. En la grabación, el micrófono captura una textura muy deliciosa que no obtengo con otras plumillas. A veces también la uso en sesión (en una presentación) pero no siempre. Algunas veces se requiere un poco más de "punch" y con una plumilla tan delgada no logro obtenerlo.

Ecualizador Boss GE 7 Mario Ortega