martes, 29 de abril de 2014

"Como ser buen guitarrista" PASO 1: ESCUCHAR

Recuerdo a la perfección cómo hace al rededor de 24 años (o sea, por allá por el año de 1990) en algunas regiones de mi país era sumamente difícil encontrar un buen maestro de música que en verdad pudiera brindarte una formación realmente efectiva y sobre todo actualizada. Yo quería aprender a tocar como "Metallica" y "Gun's & Roses" y los maestros "disponibles" me andaban enseñando "círculos" y "boleros". Aún así con todas las carencias y deficiencias de la época, le echábamos muchas ganas, y le buscábamos de una manera y de otra, pues el descomunal anhelo de aprender a tocar y reproducir la música tal y como sonaba en los "cassetes" era mucho más que la motivación necesaria para ello.
Ya que estamos hablando precisamente de los famosísimos "cassettes, voy a hacer un paréntesis por si no los conoces eran el artilugio en el cual se "guardaba" la música y eran así:

Y los respectivos reproductores se llamaban grabadoras o estéreos y eran más o menos como ésto:
(grabadora y estéreo, respectivamente)

Bueno, total que el punto es que para "sacar" un tema, pues teníamos que ESCUCHARLO. Como puedes ver en las imágenes, los reproductores de audio de antaño no tenían pantalla. ¿Y cómo le hacíamos? -pues, como te acabo de decir: "escuchábamos". 
Y sí, efectivamente, para los principiantes era todo un reto ya que los principiantes que teníamos el "oído de piedra" (cual era el caso de un servidor), de repente no podíamos distinguir una de otra las notas que eran muy cercanas, y aunado a eso que Kirk Hammet y Slash eran "súper-veloces" (No, aún no conocíamos a Vai, ni a Petrucci, ni a Dragonforce) no había quién nos enseñara ésos temas (pues como te comento, los maestros ni conocían a los guitarristas antes mencionados ni a las bandas que deseábamos "coverear"), y no había videos, ni tutoriales, ni tablaturas (como que recuerdo que la primera vez que ví un songbook (también llamado "guitarbook") fue como en  1994 y eso porque fui a la capital del país)... como conclusión: no había dónde "ver" como tocar los temas. Si queríamos tocar un determinado tema, TENÍAMOS que ESCUCHARLO y copiarlo a como diera lugar.
La consecuencia más grave de esto era que a veces los "covers" como que no se parecían del todo a sus respectivas versiones originales... y la segunda consecuencia es que no sé cuantas grabadoras y cintas atrofiamos por el excesivo uso del "play-rew-play-rew-play-rew..." Pero, lo bueno era que llegaba un buen día, en el cual te dabas cuenta de que el oído se comenzaba a desarrollar y todo eso empezaba a cambiar. Ya cuando se comenzaba a desarrollar la capacidad de escuchar las notas, se empezaba entonces a desarrollar también la atención en el fraseo, la textura, el color del sonido... y todas esas "pequeñeces" que marcan la distinción entre el amateur y el pro... los horrísionos principiantes salían del capullo y empezaban a sonar a músico.

Ahora todo es diferente. Creo solemnemente y fundamentado en la experiencia que vengo arrastrando tanto como músico y como maestro de música, que el problema radica en que los aspirantes a tocar la guitarra (y el bajo), registran la información CON LOS OJOS, NO CON LOS OÍDOS. Comúnmente revivo como maestro de guitarra la escena de "profe: yo "ví" que es el trasto 9 y luego el 8...". 
Los alumnos de esta época que hacen a un lado su arrogancia y logran reconocer que no van a aprender verdaderamente a tocar "enseñándose ellos solos con puros videos" o con el "Guitar Pro" (podrán aprender canciones, pero no a tocar. Al menos no durante muuuuchos años), y se acercan a una escuela o a un maestro, aún llegan dañados de modo que no escuchan la música que están tratando de sacar. Simplemente se preocupan por hacer coincidir uno de sus dedos (para lo cual se le da preferencia al dedo índice o al dedo medio pues "es más fácil". Aparte, realmente no importa cuál sea, ya que: "con todos los dedos suena igual")... Como decía, se preocupan únicamente por que su dedo pise el trasto indicado en el video o las tablaturas (hechas con un procesador de texto, no con un software creado para ello, aunque haya muchos que son "sofware libre", prefieren estar "leyendo" tablaturas hechas con "palitos acostados" y espacios) y... ¡listo! ¡ya suena igual! (ajá) He escuchado a muchos músicos que han invertido una suma considerable de dinero en instrumentos y equipo carísimo, que ni con la "ventaja" de ese equipo suenan absolutamente a nada. Las frases mochas, interrumpidas, frías y sin dinámicas de ningún tipo (acentos y matices) y de pilón sonando tremendamente horrible... ¡Pero horrible con ganas! A veces me he preguntado: "¿cómo es posible que con equipo superior a los $6,000 USD no se pueda sonar ni siquiera cercano a "decente"? Y... ¿quieren saber qué es lo peor? -Que llevan más de 10 AÑOS tocando... 

Y bueno, a eso voy con esta publicación: Chavos, se les hace un llamado para que aprendan a ESCUCHAR y traten de reproducir lo que escuchan, no lo que ven. La música es para el oído y no para el ojo. Claro, el show es importante, el vestuario, las luces, el humo... pero eso viene como valor agregado al espectáculo de tocar, ya que todo eso junto no sirve de nada si lo que les está pasando por la mente cuando están tocando es: "tres veces la cuarta en el trasto 5, luego dos veces la misma cuerda en el trasto 4, luego me espero un poquito y le doy tres veces a la quinta en el trasto 5...", etc. La música guarda una estrecha relación con las matemáticas, pero no ES matemáticas. 

Ya para terminar... ¿sabes cuándo vas a poder tocar exquisitamente una melodía, un riff o un acompañamiento que verdaderamente transmita y conecte a tu audiencia? -No, la respuesta no es cuando sepas cuáles son las notas que debes tocar y puedas recitarlas en centésimas de segundo, pues para el caso será casi lo mismo. Para mí, recitar los nombres de las notas es... digamos, el nivel 2 (la fase siguiente) de decir los números de los trastos y sus respectivas cuerdas. ¿Entonces cuál es mi aseveración? Que sólo lo vas a lograr cuando esa combinación específica de sonidos suene previamente en tu cabeza... cuando puedas escucharla resonar dentro de tí con diferentes matices, colores y texturas, que cuando llegue el momento, ni siquiera deberás pensar en cuál escoger, sino que simplemente deberás dejarlo salir... ¿quieres un buen ejercicio para desarrollar esta habilidad más rápido? ¡canta! No se trata de que seas un cantante super-pro. Simplemente, tararea las melodías que vas a tocar con la guitarra. Copia los fraseos de los bendings, los glissados, los hammer-on, los pull-off, los wahs y sobre todo: las dinámicas (lo especifico nuevamente: acentos y matices) CON LA VOZ. Luego llévalas a la guitarra y verás como todo empezará a sonar diferente...

Mario Ortega


Ecualizador Boss GE 7 Mario Ortega