lunes, 9 de mayo de 2011

Los dos mejores amigos del músico: EL AFINADOR Y EL METRÓNOMO.

Los mejores aliados que vas a encontrar para ser un mejor músico, son precisamente estas dos herramientas a las cuales considero los “mejores amigos del músico”. ¿Qué son y para qué sirven?

EL AFINADOR.
Como su nombre lo indica, es una herramienta que nos ayuda a AFINAR nuestro instrumento. Ya sean instrumentos de cuerdas o instrumentos de viento, esta herramienta nos indica la frecuencia exacta a la cual afinarlos.
¿QUÉ ES LA FRECUENCIA? – La frecuencia es la cantidad de oscilaciones ó repeticiones que hay dentro de un tiempo determinado. Para nosotros los músicos, la frecuencia es la cantidad de oscilaciones sobre segundo. La unidad de medida es el “Hertz” y se representa con la fórmula: Hz = 1/s. ¿Y que tiene que ver esto con la música? – Todo. Los sonidos son frecuencias. Una frecuencia baja (con un número pequeño de oscilaciones sobre segundo) es un sonido grave. Una frecuencia alta (con un número “grande” de oscilaciones sobre segundo) representa un sonido agudo.
Por lo general, todos afinamos a “La-cuatro-cuarenta” o sea “A = 440 Hz”. ¿Qué es? Es un sonido que oscila cuatrocientas cuarenta veces en un segundo, y curiosamente, lo distinguimos como “La”. Al momento de empatar la afinación de nuestro instrumento a este “A=440” de referencia (referencia significa: “punto de comparación”), estamos afinando “perfectamente” (en teoría, claro) nuestro instrumento.
¿EN QUE ME BENEFICIA?
– Practicar o estudiar siempre con un instrumento bien afinado, te ayuda a desarrollar el oído mucho más rápido que hacerlo con un instrumento desafinado. ¿Y de que sirve desarrollar el oído? –El músico trabaja con sonidos. Casi del mismo modo que una persona ciega no puede pintar, una persona sorda no puede tocar ni aprender a hacerlo (salvo unas cuantas excepciones). El sentido musical, la percepción, la capacidad de retener y copiar lo que se escucha, y sobre todo la improvisación son algunas de las tantas habilidades que se ven favorecidas al estudiar con un instrumento bien afinado.
Te dejo un link de uno de mis videos que trata de cómo afinar la guitarra. Te recomiendo en especial la tercer técnica del video.



EL METRÓNOMO.
El metrónomo no es una herramienta para medir el tiempo. Esa herramienta se llama “cronómetro”. El metrónomo es una herramienta maravillosa que nos permite dividir el tiempo en cualquier cantidad de pulsaciones regulares o constantes. La unidad de medida del metrónomo es: “beats per minute” o sea, “bits por minuto” y sus siglas son “BPM”. Si asignas un metrónomo a que pulse 60 veces en un minuto (BPM=60), tendrás una pulsación cada segundo. Si la asignas a 120, tendrás dos pulsaciones por segundo y así sucesivamente.
¿EN QUE ME BENEFICIA?
-El metrónomo nos ayuda a mejorar muchísimo nuestra técnica, velocidad, precisión y distribución equitativa y perfecta del tiempo en nuestro instrumento. Puedes practicar una parte que “no te sale” a velocidad media y subirla gradualmente hasta llegar a la velocidad requerida, puedes estudiar la distribución de las figuras rítmicas sobre un mismo tiempo fijo y también ayuda bastante, por mencionar un par de maneras de utilizarlo. Para aprender como utilizar el metrónomo no tengo ningún video, pero será uno de mis primeros próximos videos a subir, y en cuanto lo haga, editaré este blog para que aprendas como hacerlo.

martes, 26 de abril de 2011

LOS AMIGOS Y LA BANDA…

Muchas veces he escuchado decir: “Con los que empecé a tocar”, “los de mi primera banda”  o frases por el estilo. Eso me hace pensar que no soy el único que empezó a tocar con sus cuates. Tal vez los de la escuela o tal vez los del vecindario. Y siempre son buenos tiempos. La emoción, las rolas (los temas) y pasarla bien con los cuates. Pero un buen día… te comienzas a sentir incómodo… te das cuenta de que las cosas ya no funcionan como antes. Hay quienes ya no se esfuerzan por la banda, otros que dejan de asistir a los ensayos por “x” o “y” razón, y a veces notas que otros tocan peor que al principio. Pasa incluso, que de repente los temas como que ya no te convencen tanto y te gustaría explorar otro tipo de música, para lo cual, por cierto (ya sean tus composiciones o unos covers), “tu banda” no comparte ese interés y tienes que seguir tocando lo que a ellos les gusta...
¿Qué carajos pasa? – Mi hermano, déjame decirte que has evolucionado. Así sucede en este camino. Un buen día te das cuenta de ya no cabes en un sitio (eso significa que has crecido). Hay dos opciones: “Plan A”) Te aguantas y te quedas con los cuates tocando lo mismo de siempre; “Plan B”) Les das las gracias y sigues tu camino. La decisión es tuya. Yo no sé que pasa cuando eliges el “Plan A”… (de hecho, si alguien pudiera compartirlo y satisfacer una vieja curiosidad, lo agradecería, jaja). No voy a escribir al respecto al “Plan A”, pues yo considero que uno debe opinar en base a la propia experiencia y no basarse en suposiciones o ideas…
Bien. Antes de entrar en detalle al “Plan B”, es importante tener la certeza de que realmente quieres ir al “Plan B” y no lo haces por diferencias, disputas o corajes con la banda…
¿Cuándo ir al “Plan B”? Cuando la banda ya no te da… cuando te has quedado solo. Cuando te das cuenta de que quieres explorar nuevos horizontes (sonoridades, estilos, conceptos, etc.) y la banda no tiene la capacidad de verlos, ni de seguirlos. Cuando sabes, dentro de ti que tienes mucho más para dar que lo das en esa banda. Cuando la banda te ha quedado chica… y ¡OJO! No dije: “cuando la gente te dice que la banda te ha quedado chica”, sino cuando tu corazón te lo dice, y no con ego y gloria, sino con dolor… y tristeza. Es entonces cuando hay que ir al “Plan B”.
¿Qué va a pasar cuando decida llevar a cabo el “Plan B”? –Vas a crecer. Al dejar la banda, tus cuates tal vez se enojen, o se entristezcan, pero al final van a entender. Una vez que haya pasado el mal trago, seguirán siendo tus cuates. Si realmente son tus cuates, entenderán.
¿Y con quiénes vas a tocar o hacer nuevas bandas? – Con personas que están exactamente en la misma posición que la tuya. Estarás buscando a la misma gente que te está buscando a ti. Personas que han dejados sus primeras bandas y van al siguiente nivel ¿me explico? Pero, ¡¡por favor!! ¡No dejes la banda para ir a encerrarte a tu cuarto! ¡Ahí nadie te va a encontrar!
¿Y si no soy suficientemente bueno? – ¡Claro que serás lo suficientemente bueno! ¡Ten el valor de atreverte! ¡Alguien te está esperando para formar una nueva banda! Son personas como tú que desean nuevas experiencias musicales, y además descubrirán, aprenderán y crecerán juntos. Aunque, recuerda que mientras más profundices en esta carrera, deberás tener una mejor preparación. No estaría de más superarte: Infórmate, aprende, acércate a quien te pueda enseñar algo… de hecho si puedes, ¡toma clases!
¿Dónde empiezo a buscar? – ¡Por Dios! Todos conocemos a “alguien” que conoce a “alguien” que toca.  Ése es un buen principio. Tal vez unos “flyers” en escuelas de música, tiendas de música o donde se junten bandas a tocar ayuden. Y aprovechar las redes sociales (una excelente herramienta), también. Cuélgate unos videos en Internet (graba algo que realmente quieras tocar, no algo para “que aprecien que eres muuuy bueno”). Pídele a todos tus compañeros de la escuela que ayuden a pasar los links de los videos.

Y tendrás entonces tu nueva banda. Vívela y disfrútala por cuanto tiempo dure. Cuando llegue nuevamente la decisión de “Plan A” y “Plan B” ya conocerás el camino.
Algunas experiencias vividas entre los integrantes de una banda generan lazos muy fuertes. Llevo más de 20 años en esta carrera. Se han construido relaciones de verdadera amistad y muy sólidas con compañeros desde entonces. Algunos ya no tocan, otro muy poco, otros siguen siendo musicazos, pero ya no estamos en la misma frecuencia… y seguimos siendo buenos amigos. Además… ¡¡siempre existe la posibilidad del palomazo!!

Conclusión: No temas crecer y dejar las bandas porque dejarás a tus amigos también. Ellos seguirán siendo tus amigos y tendrás amigos nuevos

Mario Ortega.

jueves, 10 de marzo de 2011

¿Y LA TONALIDAD CON QUE SE COME?

Cuando mis alumnos me preguntan por primera vez que es la TONALIDAD, me gusta representarla con una fiesta alusiva a un tema. Por ejemplo: una fiesta en la que el tema sea los “X men”. Puedes escoger a cualquier personaje de toda la saga “X men” en cualquiera de sus etapas, pero, si deseas ser coherente con el tema, no te vestirás de batman o superman, ni mucho menos de bombero o algo así, aunque sí puedes hacerlo…

Bien. Una escala, genera acordes, y esos acordes establecen una relación armónica entre ellos a la que se le llama: “tonalidad”. Para generar esos acordes debes aprender a armonizar una escala.
Al acorde generado sobre el primer grado de la escala se le conoce como: “CENTRO TONAL” y ése, es precisamente el tema de la fiesta.
Los vestuarios “válidos” (por así llamarles), o sea: Wolverine, Cyclops, Juggernaut, Xavier. etc. etc. son los otros seis acordes o también, las siete notas de la escala.

CONCLUSIÓN:
-         En la fiesta con el tema de “X men” te puedes vestir de cualquier personaje involucrado en ésa historia y vas a estar “adecuado”.
-         En una tonalidad, vas a poder combinar los siete acordes de la misma en el orden y duración que tú gustes y te van a sonar siempre coherentes al centro tonal, y además, podrás usar la misma escala para todos ellos ya sea para arreglos (intros, inters, puentes o como les llames), conducciones de voces y solos.


SI LA FIESTA TIENE COMO REQUISITO VESTIR DE ACUERDO AL TEMA:

Al que llega vestido de Superman o de Mario bros, y no lo dejan entrar a la fiesta, representa estilos musicales que son demasiado conservadores o personas muy cerradas para las cuales tocar un acorde o una nota que no pertenezca a la tonalidad no es correcto. ¡Ni aunque se escuche muy bien! Ejemplos: No puedo darte un ejemplo específico, ya que en todos los estilos es posible salir de la tonalidad, incluso en lo más tradicional y regional, pero imagina como ejemplo esos temas que se tocan TODO el tema con dos o tres acordes. Tal vez tú encuentras una manera “diferente” o más acordes para tocarlo, pero quien está a la dirección está medio “cerrado” y no te permite llevarlo a cabo.

Pero si el que llega disfrazado de Batman o de Vaquero, es una persona “importante” claro que pasa a la fiesta, no importa que venga de la fiesta de DC Comics ó de la fiesta de Red Dead Redemption (respectivamente). Esa fiesta representa estilos musicales en los que se permite “revolver” acordes de distintas tonalidades o salirse de la escala de vez en cuando. Algunos ejemplos: el pop, el new age, el metal…

Y si la invitación dice específicamente: “X men” y cada quién llega como quiere y lo dejan pasar, la fiesta representa estilos musicales como el progresivo y el jazz por citar algunos, estilos de los cuales los intercambios modales, modulaciones, sustituciones y superposiciones de acordes son esenciales. Es factible mantener el centro tonal y tocar todo el tema con la misma escala, pero sonarás a principiante…

Espero que te haya quedado claro (al menos en comprensión) qué son y cómo funcionan las tonalidades. En un post próximo explicaré como se armonizan  las escalas y cuales son los acordes que corresponden a cada tonalidad, en sus modalidades mayores y sus relativos menores.

Hasta la próxima!

LAS INVERSIONES "DROP 2" DE ACORDES MAJ7

Los famosos acordes "DROP 2"... En el video está, creo yo, muy bien explicado. De cualquier manera, "drop" significa pas...