martes, 26 de abril de 2011

LOS AMIGOS Y LA BANDA…

Muchas veces he escuchado decir: “Con los que empecé a tocar”, “los de mi primera banda”  o frases por el estilo. Eso me hace pensar que no soy el único que empezó a tocar con sus cuates. Tal vez los de la escuela o tal vez los del vecindario. Y siempre son buenos tiempos. La emoción, las rolas (los temas) y pasarla bien con los cuates. Pero un buen día… te comienzas a sentir incómodo… te das cuenta de que las cosas ya no funcionan como antes. Hay quienes ya no se esfuerzan por la banda, otros que dejan de asistir a los ensayos por “x” o “y” razón, y a veces notas que otros tocan peor que al principio. Pasa incluso, que de repente los temas como que ya no te convencen tanto y te gustaría explorar otro tipo de música, para lo cual, por cierto (ya sean tus composiciones o unos covers), “tu banda” no comparte ese interés y tienes que seguir tocando lo que a ellos les gusta...
¿Qué carajos pasa? – Mi hermano, déjame decirte que has evolucionado. Así sucede en este camino. Un buen día te das cuenta de ya no cabes en un sitio (eso significa que has crecido). Hay dos opciones: “Plan A”) Te aguantas y te quedas con los cuates tocando lo mismo de siempre; “Plan B”) Les das las gracias y sigues tu camino. La decisión es tuya. Yo no sé que pasa cuando eliges el “Plan A”… (de hecho, si alguien pudiera compartirlo y satisfacer una vieja curiosidad, lo agradecería, jaja). No voy a escribir al respecto al “Plan A”, pues yo considero que uno debe opinar en base a la propia experiencia y no basarse en suposiciones o ideas…
Bien. Antes de entrar en detalle al “Plan B”, es importante tener la certeza de que realmente quieres ir al “Plan B” y no lo haces por diferencias, disputas o corajes con la banda…
¿Cuándo ir al “Plan B”? Cuando la banda ya no te da… cuando te has quedado solo. Cuando te das cuenta de que quieres explorar nuevos horizontes (sonoridades, estilos, conceptos, etc.) y la banda no tiene la capacidad de verlos, ni de seguirlos. Cuando sabes, dentro de ti que tienes mucho más para dar que lo das en esa banda. Cuando la banda te ha quedado chica… y ¡OJO! No dije: “cuando la gente te dice que la banda te ha quedado chica”, sino cuando tu corazón te lo dice, y no con ego y gloria, sino con dolor… y tristeza. Es entonces cuando hay que ir al “Plan B”.
¿Qué va a pasar cuando decida llevar a cabo el “Plan B”? –Vas a crecer. Al dejar la banda, tus cuates tal vez se enojen, o se entristezcan, pero al final van a entender. Una vez que haya pasado el mal trago, seguirán siendo tus cuates. Si realmente son tus cuates, entenderán.
¿Y con quiénes vas a tocar o hacer nuevas bandas? – Con personas que están exactamente en la misma posición que la tuya. Estarás buscando a la misma gente que te está buscando a ti. Personas que han dejados sus primeras bandas y van al siguiente nivel ¿me explico? Pero, ¡¡por favor!! ¡No dejes la banda para ir a encerrarte a tu cuarto! ¡Ahí nadie te va a encontrar!
¿Y si no soy suficientemente bueno? – ¡Claro que serás lo suficientemente bueno! ¡Ten el valor de atreverte! ¡Alguien te está esperando para formar una nueva banda! Son personas como tú que desean nuevas experiencias musicales, y además descubrirán, aprenderán y crecerán juntos. Aunque, recuerda que mientras más profundices en esta carrera, deberás tener una mejor preparación. No estaría de más superarte: Infórmate, aprende, acércate a quien te pueda enseñar algo… de hecho si puedes, ¡toma clases!
¿Dónde empiezo a buscar? – ¡Por Dios! Todos conocemos a “alguien” que conoce a “alguien” que toca.  Ése es un buen principio. Tal vez unos “flyers” en escuelas de música, tiendas de música o donde se junten bandas a tocar ayuden. Y aprovechar las redes sociales (una excelente herramienta), también. Cuélgate unos videos en Internet (graba algo que realmente quieras tocar, no algo para “que aprecien que eres muuuy bueno”). Pídele a todos tus compañeros de la escuela que ayuden a pasar los links de los videos.

Y tendrás entonces tu nueva banda. Vívela y disfrútala por cuanto tiempo dure. Cuando llegue nuevamente la decisión de “Plan A” y “Plan B” ya conocerás el camino.
Algunas experiencias vividas entre los integrantes de una banda generan lazos muy fuertes. Llevo más de 20 años en esta carrera. Se han construido relaciones de verdadera amistad y muy sólidas con compañeros desde entonces. Algunos ya no tocan, otro muy poco, otros siguen siendo musicazos, pero ya no estamos en la misma frecuencia… y seguimos siendo buenos amigos. Además… ¡¡siempre existe la posibilidad del palomazo!!

Conclusión: No temas crecer y dejar las bandas porque dejarás a tus amigos también. Ellos seguirán siendo tus amigos y tendrás amigos nuevos

Mario Ortega.